AL MOMENTO Tapijulapa: Pueblo Mágico de arquitectura suiza

Tapijulapa: Pueblo Mágico de arquitectura suiza

Tapijulapa Pueblo Mágico

El encanto selvático de Tapijulapa Pueblo Mágico

Aquí en la Sierra de Tabasco el aire cambia. Se siente fresco. Tapijulapa Pueblo Mágico es ese destino que te pisa el freno cuando esperabas solo calor y planicie. Es un rincón montañoso donde la niebla se nos pega en la ropa por las mañanas y la vegetación parece querer tragarse el pueblo. Nombrado Pueblo Mágico en 2010, este lugar es otra cosa. Tiene una rara arquitectura que sorprende al que llega por primera vez: casas de madera, tejas rojas. Parecen alpinas, europeas, y sin embargo están clavadas en medio de la selva mexicana. Un contraste visual que, la verdad, cuesta procesar.

Para llegar hay que adentrarse en carreteras que se enroscan entre montes de un verde denso. Eso aumenta la sensación de ir descifrando un mapa secreto. El tiempo aquí no corre igual. Te permite desconectar de todo ese ruido urbano que nos persigue y, quién sabe, tal vez conectarte con algo más antiguo, con esas tradiciones de los zoques que aún respiran en la región.

Arquitectura tipo suiza en medio de la selva

Lo que hace a Tapijulapa tan fotogénico, tan distinto, es su forma de construir. No ves los bloques de concreto ni los diseños tropicales típicos de otros lugares de Tabasco. Aquí impera la madera y el zinc, generalmente en tonos rojizos o marrones. A este estilo se le empezó a llamar «tipo suiza» a principios del siglo XX. Dicen que fue por la influencia de algunos misioneros y comerciantes que trajeron estas técnicas, pensadas para el clima frío y húmedo de la sierra, y que terminaron por calar hondo en la gente.

Caminar sus calles empedradas da la sensación de entrar en un cuento. Las casas se aferran a las laderas, adaptándose a un terreno que no se pone fácil. Los techos de dos aguas, tan inclinados, no son un capricho: son la única defensa contra las lluvias torrenciales que mantienen la selva viva todo el año. Es funcional, sí, pero el resultado es un paisaje urbano que, con las montañas brumosas de fondo, te transporta a los Alpes. O casi. Porque el sonido que te rodea no es el viento frío, sino el estruendo de las chicharras y el canto de aves tropicales.

¿Por qué se le llama arquitectura suiza?

No es que hayamos tenido una invasión de inmigrantes suizos. El nombre nació de la semejanza visual con los chalets. Aquí la madera es la reina, una rareza en el trópico húmedo de México donde todo suele ser de cemento. Esa rareza fue lo que cimentó la leyenda local y, hoy por hoy, es un gran atractivo para el turista que busca algo distinto.

El templo de Santo Domingo de Guzmán

No se puede hablar de la arquitectura de Tapijulapa sin detenerse frente a su iglesia. El templo de Santo Domingo de Guzmán, ahí en la plaza principal, es una joya hecha también de madera. Adentro hay tallas religiosas valiosas y un ambiente que invita al silencio, a bajarme las revoluciones. Sencillo, pero potente. Es un reflejo fiel de cómo es la gente por aquí.

El Río Oxolotán: el alma acuática de la región

Si las calles son el cuerpo, el río Oxolotán es el alma. Este cauce nace en las montañas y besa los pies del pueblo. Ver sus aguas verde esmeralda chocando con las rocas grises ya es un espectáculo en sí mismo. Pero el Oxolotán no es solo un bonito paisaje para el Instagram; es el centro real de la vida recreativa y económica.

Bajar hacia la ribera es casi obligatorio. Allá encuentras varios «balnearios» naturales y restaurantes rústicos construidos sobre palafitos. Te sientas, pides un pescado al mojo de ajo o un buen seafood (ceviche tabasqueño) y metes los pies en el agua fría. Escuchar el río correr entre las piedras mientras comes produce una paz absoluta. Es ideal para leer, platicar o simplemente no hacer nada.

Aventura en el Kolem Jaa’

A solo unos minutos del centro, siguiendo la cañada del río Oxolotán, está el Parque Ecoturístico Kolem Jaa’. En idioma zoque significa «Agua que se escapa». Es el epicentro de la adrenalina en la zona y, si te gustan los retos, es imperdible.

En Kolem Jaa’ podrás soltar el-lastre:

  • Rappel en cascada: Te lanzas por una cascada de 70 metros rodeado de selva virgen.
  • Tirolesa: Vuelas sobre el cañón del río Oxolotán con cables de hasta 400 metros de largo.
  • Caminata y nado: Senderos que terminan en pozas naturales de agua cristalina para refrescarse.

Lo mejor del parque es que es un ejemplo de ecoturismo comunitario. Lo gestionan los ejidatarios locales, que protegen el área mientras la comparten con nosotros.

Gastronomía regional: Sabores zoques

Ir a Tapijulapa y no probar su comida es, sinceramente, un error garrafal. Aquí la gastronomía mezcla ingredientes de la selva y el río con el sello indeleble de la cultura zoque. El plato estrella, sin discusión, es el pejelagarto asado. Este pez prehistórico, típico de los ríos de Tabasco, se marina con achiote y especias, se va a las brasas y se sirve con tortillas hechas a mano y salsa picante.

Otras delicias que te recomiendo no dejarte en el plato:

  1. Seafood de pejelagarto: Un ceviche fresco, con limón y el chile habanero picando justito.
  2. Tamal de chipilín: Aunque es común en el sureste, aquí el sabor de la hierba local es intenso y aromático.
  3. Pozol colonial: Bebida ancestral a base de maíz y cacao, perfecta para refrescarse tras una caminata bajo el sol.

Preguntas Frecuentes sobre Tapijulapa

¿Cuál es la mejor época para visitar Tapijulapa?
La mejor época va de marzo a mayo, en la temporada seca. El clima es agradable casi todo el año, pero si no eres amigo de las lluvias intensas, mejor evita octubre y noviembre.

¿Es seguro conducir hasta Tapijulapa?
Sí, la carretera está en buen estado. Eso sí, es sinuosa y atraviesa la sierra, así que ve con precaución y, si puedes, hazlo durante el día.

Conclusión

Tapijulapa es mucho más que un punto en el mapa de Tabasco; es una experiencia que se te mete en los sentidos. Mezcla esa arquitectura pintoresca, la aventura brava de la selva y el sabor auténtico de la comida zoque. Ya sea que quieras relajarte escuchando el cauce del río Oxolotán o desafiarte con un rappel en Kolem Jaa’, este Pueblo Mágico es un refugio. La naturaleza y la cultura se dan la mano aquí. No dejes pasar la oportunidad de descubrir este paraíso de casas rojas y aguas cristalinas en tu próxima vuelta por el sureste.

Datos prácticos

  • Ubicación: Municipio de Tacotalpa, Tabasco (unos 90 km de Villahermosa).
  • Cómo llegar: Toma la carretera federal 186 hacia Villahermosa – Teapa, desvía a Tacotalpa y de ahí sigue a Tapijulapa. En coche son aprox. 1 hora y 45 minutos desde la capital.
  • Mejor temporada: Noviembre a mayo (si quieres caminar sin lodo, evita los meses de lluvia).
  • Entrada a Kolem Jaa’: Aprox. $150-$250 MXN por persona, dependiendo de lo que vayas a hacer.
  • Gasto estimado comida: $200-$400 MXN por persona en restaurantes locales.
  • Hospedaje: Hay cabañas rústicas desde $800 MXN la noche hasta hoteles ecológicos de lujo.

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Pablo Rivas

Pablo Rivas combina su experiencia en periodismo deportivo y de viajes para cubrir actividades al aire libre, rutas y destinos de aventura en Mexico.