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Puebla, Cholula y Atlixco: Ruta de las flores y vinos de colores

Puebla Cholula y Atlixco

Puebla Cholula y Atlixco forman, quizá, la ruta más redonda del centro de México: tres destinos muy distintos entre sí —gastronomía seria, patrimonio histórico y campos de colores que no parecen reales— metidos en un radio de apenas 40 kilómetros. A la ruta la llaman «de las flores y los vinos de colores», y el nombre no es marketing: en dos días bien llevados (o en un fin de semana largo) da tiempo a todo. La Ciudad de México queda a dos horas en autopista. Aquí va lo que hay que ver, comer, cuánto cuesta y cómo moverse entre estos tres tesoros poblanos.

¿Por qué hacer la ruta Puebla Cholula y Atlixco en un fin de semana?

Porque rinde. Es así de simple. En 48 horas puedes pasar de la barbacoa de hoyo y los dulces de Santa Clara en el centro de Puebla a contemplar el Popocatépetl desde la Gran Pirámide de Cholula, y cerrar el domingo entre cempasúchil y jarras de vinos de colores en Atlixco. Las distancias ayudan: de Puebla a Cholula hay 30 minutos en auto o taxi (unos 150-250 MXN), y de Cholula a Atlixco, unos 45 por la carretera federal.

Y lo mejor, para mí, es que ninguno se parece al otro. Puebla tiene su barroco Patrimonio de la Humanidad y una escena gastronómica que va de los chiles en nogada (de julio a septiembre, alrededor de 180-250 MXN el plato) a los restaurantes de autor. Cholula suma lo arqueológico y una vida nocturna universitaria que no necesita presentación. Atlixco es otro mundo: aire rural, mercados de flores, vinos de fruta artesanales y el volcán ahí, enorme, de fondo.

Mejor temporada para recorrer la ruta

  • Julio a septiembre: temporada de chiles en nogada en Puebla y campos floridos en Atlixco.
  • Octubre y noviembre: los viveros de Atlixco se llenan de cempasúchil por Día de Muertos.
  • Todo el año: el clima templado de la zona (15-25 °C) permite viajar en cualquier época, aunque yo evitaría abril y mayo, cuando aprieta el calor.

Cholula: la pirámide más grande del mundo y la iglesia en la cima

San Pedro y San Andrés Cholula, gemelas aunque administrativamente separadas, guardan uno de los secretos más asombrosos de la arqueología mexicana: la Gran Pirámide de Tepanapa, el monumento base más grande del mundo por volumen. Sí, más grande que algunas pirámides egipcias. Pero hay algo que la hace todavía más singular: en la cima no hay ruinas, hay una iglesia. La de Nuestra Señora de los Remedios, del siglo XVI, que ha terminado generando una de las postales más fotografiadas de México, con el Popocatépetl al fondo.

Para visitarla, entra por el túnel excavado dentro de la pirámide (acceso por la zona arqueológica, entrada general de 95 MXN, gratuita los domingos para nacionales; abre de martes a domingo, 10:00 a 17:30). Al salir, sube por la escalinata hasta la iglesia: ahí están las mejores vistas. Un consejo práctico que agradecerás: gorra y agua. La explanada superior no tiene una gota de sombra y el sol entre las 12:00 y las 15:00 castiga de lo lindo.

Tip del editor: combina la visita a la pirámide con el Patio de los Altares y termina en el zócalo de San Pedro Cholula, donde los restaurantes alrededor de la plaza sirven cervezas artesanales a 60-90 MXN, con vista directa al volcán.

No te vayas sin recorrer templos. Cholula presume de tener el récord de iglesias por kilómetro cuadrado en México, con más de 300 catalogadas. ¿Todas? Imposible. Pero la capilla real de San Gabriel Acatepexpan, con su techumbre de estilo mudéjar, es de las más singulares y está a cinco minutos a pie del zócalo.

Atlixco: capital de las flores y los vinos de colores

A 40 minutos de Cholula, Atlixco presume —con razón— de tener «el mejor clima del mundo». Así reza el lema local, pintado donde sea que llegues. Esta ciudad de techos rojos a los pies del Popocatépetl es el epicentro de la producción de flores y plantas ornamentales del país, con más de 300 viveros en el municipio. En el mercado de flores y en los viveros de la carretera a San Juan Tejalpa puedes llevarte cempasúchil, nochebuenas (en diciembre) o plantas de ornato desde 30 MXN.

Los famosos vinos de colores son la otra joya atlixquense: bebidas artesanales a base de frutas maceradas —níspero, durazno, capulín, ciruela— que se venden en jarras de cristal soplado con capas de colores vivos. En el centro histórico, las tiendas alrededor del zócalo las ofrecen desde 150 MXN la jarra chica de medio litro. Y ojo: pregunta siempre el grado de alcohol. Suele rondar los 20-30 grados, bastante más de lo que aparenta. Confía en quien te lo dice.

Qué hacer en Atlixco en un día

  1. Mañana: recorre el zócalo y el cerro de San Miguel, donde un teleférico o sendero peatonal (entrada libre) regala las mejores panorámicas del valle y el volcán.
  2. Mediodía: almuerzo en el mercado municipal. Cecina poblana y quesadillas de flor de calabaza por menos de 150 MXN por persona.
  3. Tarde: visita a un vivero o al pueblo vecino de Huaquechula, con su conjunto conventual del siglo XVI.
  4. Noche: degustación de vinos de colores y compra de dulces regionales antes de regresar.

Con el primer día bien aprovechado, ya tienes esa mezcla de historia, naturaleza y sabor que hace de la tríada poblana un destino que, por lo que he visto, nunca decepciona.

Frijoles en árbol y tlayoyos: qué comer en la ruta

Se me olvidaba lo más importante: comer. Y en esta ruta, comer bien sale barato. En Cholula, no te vayas sin probar los frijoles en árbol, un guiso de la zona que sirven en los mercados y fondas alrededor del zócalo. El nombre despista, lo admito. Son frijoles con epazote y chile de árbol, acompañados de quesillo asado, cecina y tortillas recién hechas. Un plato completo ronda los 120-150 MXN (6-8 USD).

En Atlixco manda el tlayoyo. Una tortilla gruesa de maíz azul, rellena de frijol paste, queso o chicharrón, sellada en el comal y bañada con salsa verde y crema. Nada complicado. Y sin embargo, es de esas cosas que uno recuerda meses después. En el Mercado Benito Juárez los sirven desde temprano por 40-60 MXN. Pídelos con un atole de vainilla o un agua de cereza, que es fruta de la región y no la vas a encontrar tan buena en otros lados.

Dulces y bebidas que no debes perderte

  • Camotes de Puebla: dulces de fruta enrollados, perfectos como recuerdo comestible (paquete de 6 piezas desde 80 MXN).
  • Rompope poblano: el de Santa Clara es legendario; una botella cuesta entre 90 y 150 MXN.
  • Vino de colores de Atlixco: hecho con frutas de la región. Se consigue en la Hostería de Jesús de Nazaret y en tiendas del centro.
  • Moles poblanos: si vuelves a Puebla capital, el pipián y el mole de caderas son estacionales y muy apreciados.

Un consejo de quien lleva años recorriendo caminos: come donde coman los locales. Los puestos con fila a mediodía cerca de los mercados casi nunca fallan. Y los precios, la mitad de lo que cobran los restaurantes turísticos.

Cómo llegar, precios y mejor temporada para visitar

De las rutas de fin de semana del centro del país, esta es de las más sencillas de armar. Desde la Ciudad de México, los autobuses de Estrella Roja salen cada 15 minutos desde la TAPO hasta la CAPU de Puebla (2 horas, 210-280 MXN por trayecto). De Puebla a Cholula hay autobuses y colectivos constantes desde la avenida 2 Poniente (25-30 MXN, 30 minutos). Y de Puebla a Atlixco, las líneasToPoint y Autobuses Atlixco salen de la CAPU cada 20 minutos (40 MXN, 50 minutos).

Presupuesto orientativo por día

  • Alojamiento: hostales en Puebla desde 400 MXN; hoteles boutique en Cholula desde 1,200 MXN (65 USD).
  • Comidas: 250-400 MXN al día en fondas y mercados.
  • Entradas: Museo Amparo 65 MXN; Zona Arqueológica de Cholula 95 MXN (domingo gratis para nacionales); teleférico de Cholula 100 MXN.

¿Cuándo ir? De marzo a mayo, sin duda. Atlixco está en plena floración y el clima acompaña. Si además coincides con la Feria de la Flor en Atlixco (mayo) o con la verbena de la Virgen de los Remedios en Cholula (septiembre), mejor todavía. Evita junio y julio si las lluvias de la tarde no son lo tuyo.

Datos prácticos

  • Cómo llegar: autobús CDMX-Puebla (Estrella Roja, 210-280 MXN, 2 h).
  • Transporte local: Puebla-Cholula 25 MXN; Puebla-Atlixco 40 MXN.
  • Presupuesto diario: 900-1,500 MXN (50-80 USD) por persona.
  • Mejor temporada: marzo-mayo; Feria de la Flor en Atlixco (mayo).
  • Imprescindible: frijoles en árbol en Cholula y tlayoyos en Atlixco.

Conclusión: tres destinos, una ruta inolvidable en Puebla

Pocos circuitos de fin de semana en México logran lo que consigue este. Condensar en apenas 48 horas la majestuosidad de un volcán, la espiritualidad de la pirámide más grande del mundo y la explosión de color de los campos de flores de Atlixco no es poca cosa. Los tres destinos están cerca entre sí (ningún trayecto supera la hora), lo que la hace perfecta tanto para quien escapa de la capital un fin de semana como para el visitante internacional que quiere lo esencial de México sin meterse en el circuito obvio.

Pero el verdadero valor de Puebla, Cholula y Atlixco, pienso, está en el contraste. La sofisticación culinaria y arquitectónica de la capital angelopolitana. La quietud de Cholula a los pies de sus iglesias. La alegría rural de Atlixco, donde el campo y la feria se funden sin solución de continuidad. Añade la hospitalidad poblana, unos tlayoyos recién hechos y un vaso de vino de colores al atardecer, y tienes un viaje que querrás repetir. Empaca comodidad, cámara y apetito. Esta ruta te espera.

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Carmen Dorado

Carmen Dorado escribe sobre patrimonio, tradiciones y tendencias sociales que dan vida a las regiones mexicanas. Sus articulos conectan historia, gastronomia y comunidad.