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Mazunte y Laguna de Ventanilla: conservación de tortugas

Laguna de Ventanilla Mazunte

La Laguna de Ventanilla Mazunte: un santuario de vida en la Costa Oaxaqueña

Donde el sol de Oaxaca se tropieza con el Pacífico, existe un lugar que ha reescrito las reglas del turismo. La Laguna de Ventanilla Mazunte es mucho más que un postal de manglares y aguas quietas. Es un testimonio vivo de supervivencia. Aquí, una comunidad entera decidió que la pesca depredadora ya no tenía cabida y apostó todo por la conservación. A apenas un kilómetro del pueblo de Mazunte, este ecosistema se ha convertido en refugio crucial para especies al borde del abismo, especialmente las tortugas marinas. Y en un modelo de gestión que atrapa a quien llega, no solo por el paisaje, sino por la historia.

A lo largo de este artículo veremos el proyecto de cerca. Desde el Centro Mexicano de la Tortuga hasta las travesías en lancha por los canales del manglar. Aquí tienes la información práctica necesaria para que tu visita deje huella y no daños.

Del sacrificio a la protección: La historia de Mazunte

Hace unas décadas, la fama de Mazunte era negra. Durante los años 60 y 70, la zona albergaba la empresa «San Agustín», la cual operaba la tortuguería más grande del continente americano. Miles de tortugas eran capturadas cada año. Su carne, piel y caparazón se vendían sin piedad. Llevamos a varias especies al borde de la extinción.

El giro brusco llegó en 1990. El gobierno mexicano decretó la prohibición total de la pesca y captura de todas las especies de tortugas marinas en territorio nacional. El cierre masivo dejó a muchas familias sin pan en la mesa. Pero abrió una puerta. Ante la necesidad bruta de sobrevivir sin destruir el recurso que les daba de comer, la gente de Ventanilla se organizó. En 1995 formaron la cooperativa «Servicios Ecoturísticos de la Laguna de Ventanilla». Demostraron algo que entonces parecía loco: una tortuga viva en su hábitat natural vale mucho más a largo plazo que una tortuga muerta en el mercado.

El Centro Mexicano de la Tortuga

Para entender la magnitud de este esfuerzo, tu visita debe arrancar en el Centro Mexicano de la Tortuga (CMT), situado en la bahía de Mazunte. Este lugar, administrado por la CONANP, funciona como un hospital y museo viviente. Dedican su vida al estudio y preservación de estos animales antiguos.

Aquí no hay acrobacias ni espectáculos. Hay ciencia y educación. El acuario alberga ejemplares de las siete especies de tortugas marinas que visitan las costas de México, incluyendo la Golfina, la Laud y la Carey. Lo mejor del CMT es su labor de rehabilitación. Muchas de las tortugas que ves son rescatadas de redes de pesca o encontradas heridas en las playas; una vez que se recuperan, vuelven al océano. Recorrer las instalaciones te ayuda a entender el ciclo biológico de estos quelonios y las amenazas que enfrentan. Desde la ingestión de plásticos hasta el cambio climático. Es una lección necesaria.

Tip del editor: Ve al Centro Mexicano de la Tortuga temprano, mejor antes de las 10:00 a.m. Evitarás los grupos masivos y tendrás mayor oportunidad de platicar con los biólogos que trabajan allí.

Navegando los manglares de la Laguna de Ventanilla

Saliendo del centro educativo y cruzando la carretera, llegas a Ventanilla. Es aquí donde la teoría se hace carne. El paisaje cambia de golpe: la arena desaparece y da paso a un bosque de mangles rojos, blancos y negros. Sus raíces se hunden en las aguas salobres creando un laberinto natural.

El atractivo principal de la Laguna de Ventanilla Mazunte es el recorrido en lancha. Te guían propios locales que crecieron pescando en estas aguas y hoy son guardianes del ecosistema. El viaje dura una hora y media y te mete de lleno en canales estrechos. El silencio es absoluto, roto solo por el canto de aves y el chapoteo de los cangrejos.

Biodiversidad que asombra: Cocodrilos y Aves

Si el foco son las tortugas, la laguna es casa de muchos más. Es muy común ver cocodrilos de pantano (Crocodylus acutus) tomando el sol sobre las raíces de los mangles o nadando sigilosamente cerca de la lancha. A diferencia de otros sitios, aquí los guías no alimentan a los animales. Lo que ves es comportamiento 100% natural.

Para los que gustan de las aves, Ventanilla es un paraíso. Hay garzas blancas y grises, fragatas, pelícanos, ibis blancos y, si tienes suerte, la delicada espátula rosada. En invierno, la laguna se llena de aves migratorias que huyen del frío del norte. Se vuelve un punto caliente para el avistamiento (birdwatching). Imperdible.

Isla de los Venados: El corazón de la reserva

En el centro de la laguna hay una isla de formación volcánica que es parte del itinerario. La comunidad ha establecido allí un corral para el cuidado de venados cola blanca y otros animales rescatados. Muchos, por alguna lesión, no podrían sobrevivir en la selva. Es una oportunidad para acercarse a la fauna terrestre de la región y apoyar el mantenimiento de este refugio con tu entrada.

Ecoturismo comunitario y impacto social

Lo que hace única a la Laguna de Ventanilla Mazunte es el destino de tu dinero. No se va a una cadena hotelera internacional. Se queda aquí. Las cooperativas gestionan los tours, venden artesanías y operan comedores sencillos que ofrecen mariscos frescos (capturados de forma sostenible, lejos de la zona de anidación).

Al visitar este lugar, ayudas a que 25 familias tengan empleos dignos sin necesidad de talar el manglar para vender leña o pescar ilegalmente. Es un ejemplo claro. La conservación y el desarrollo económico pueden caminar juntas cuando hay organización y visión de futuro.

Preguntas frecuentes sobre la visita

  • ¿Es seguro nadar con los cocodrilos? No se permite nadar en la laguna. El recorrido es exclusivamente en lancha para no perturbar a los animales y por seguridad.
  • ¿Se pueden liberar tortugas? La liberación masiva de crías ocurre principalmente entre agosto y diciembre. Pregunta en el Centro Mexicano de la Tortuga si hay alguna liberación programada durante tu visita.
  • ¿Cuál es la diferencia entre Mazunte y Ventanilla? Mazunte es el pueblo que alberga el Centro de la Tortuga; Ventanilla es la comunidad vecina donde se encuentra el cuerpo de agua y los manglares. Están separados solo por la carretera costera.

Conclusión: Un viaje que deja huella

Visitar la Laguna de Ventanilla y Mazunte va más allá de una excursión turística. Es una lección de resiliencia y respeto a la naturaleza. La oportunidad de conectar con un México auténtico, donde las comunidades han tomado las riendas de su propio destino ambiental. Al ver una tortuga nadar libre o un cocodrilo en su hábitat, entiendes algo: el verdadero lujo en los viajes modernos no está en la confort de las habitaciones, sino en ser testigo de vida silvestre sana y protegida. Si tu próximo viaje te lleva por la costa de Oaxaca, no puedes perderte este proyecto de conservación.

Datos prácticos

  • Ubicación: Costa de Oaxaqueña, a unos 15 minutos al oeste de Zipolite y Puerto Ángel.
  • Cómo llegar: Toma un taxi o camioneta («pasadera») desde Pochutla o Zipolite hasta la entrada de Ventanilla.
  • Horarios: Los recorridos en lancha suelen ser de 9:00 a.m. a 5:00 p.m. El Centro Mexicano de la Tortuga abre de 10:00 a.m. a 4:30 p.m. (martes a domingo; ciernes los lunes).
  • Costos estimados: El tour en lancha cuesta aprox. $300 – $400 MXN por lancha (se comparte, capacidad 6-8 personas). Entrada al CMT: $50 MXN aprox.
  • Mejor temporada: De noviembre a mayo para clima seco y avistamiento de aves; de agosto a diciembre para temporada de anidación y liberación de tortugas.
  • Qué llevar: Repelente ecológico (biodegradable), gorra, protector solar, agua potable y efectivo, ya que hay poca señal bancaria.

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Sofia Martinez

Sofia Martinez dirige el equipo editorial y garantiza contenidos fiables sobre destinos, cultura y experiencias en Mexico. Con anos de experiencia en periodismo de viajes, coordina guias practicas y reportajes en terreno.